Nacional - 29/1/18 - 12:00 AM

Militares gringos podrán andar armados en Panamá en el 2018

Estas condiciones fueron solicitadas por la Embajada de Estados Unidos a través de la Nota Verbal No. 1323 del 11 de diciembre de 2017. En una nota de respuesta del 4 de enero de 2018, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá consideró que las condiciones eran "aceptables".
Eliécer Navarro Crítica

El Gobierno panameño permitirá que hasta 415 miembros de la Fuerza Aérea de Estados Unidos puedan estar en territorio panameño durante la primera mitad de este año vistiendo uniforme militar y portando armas, entre otra serie de beneficios acordados con la Embajada americana, como parte de las condiciones para que se desarrollen en Panamá los ejercicios "Nuevos Horizontes".

Las facilidades también incluyen que las autoridades panameñas acepten como válidas las licencias de conducir estadounidenses para que estos militares puedan conducir en territorio nacional; que puedan importar bienes y suministros libres de aranceles; y la exención de la inspección y tributación de productos, bienes, suministros y equipos importados a Panamá desde los Estados Unidos.

Estas condiciones fueron solicitadas por la Embajada de Estados Unidos a través de la Nota Verbal No. 1323 del 11 de diciembre de 2017. En una nota de respuesta del 4 de enero de 2018, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá consideró que las condiciones eran "aceptables".

De acuerdo con la nota verbal de la embajada, el personal militar comenzó a llegar desde el 2 de enero de 2018, y su estadía terminará el 15 de julio.

El 3 de enero, el Ministerio de Seguridad confirmó a la Cancillería que el contacto en Panamá con el personal militar estadounidense será el ministro Alexis Bethancourt. El documento que lo certifica es la nota No. 002-DVMSP-2018, firmada por el viceministro de Seguridad, Jonattan del Rosario.

Los ejercicios Nuevos Horizontes se realizarán en Darién, Veraguas, Coclé y "cualquier otro lugar aprobado por el gobierno de Panamá y la Embajada", según el acuerdo.

El uso de uniforme y armas por parte de los militares de Estados Unidos se dará "cuando así lo exijan sus funciones oficiales".

Estados Unidos ha solicitado -y Panamá aceptado- que los 415 militares gocen de una "condición equivalente a la que se otorga al personal técnico y administrativo de la Embajada conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas del 18 de abril de 1961".

"Los vehículos, embarcaciones y aeronaves propiedad de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, o explotados por ellas, o para ellas no estarán sujetos al pago de cuotas portuarias o de aterrizaje, cargos de pilotaje, navegación, sobrevuelo o estacionamiento, o cargos por lanchaje o puerto, mientras se encuentren en Panamá, exceptuando los cargos relacionados con el tránsito normal por el Canal de Panamá".

Por otro lado, se establece que: "Será responsabilidad del personal de los Estados Unidos respetar las leyes de la República de Panamá y abstenerse de cualquier actividad incompatible con el espíritu de su misión". Ambos gobiernos se comprometen a tomar las medidas necesarias para lograr este fin.

Igualmente, las autoridades policiales, civiles y militares de las dos naciones colaborarán en la investigación de cualquier delito que se alegue haya sido cometido por personal estadounidense o en su contra.

En otro punto, el Gobierno panameño acepta asumir responsabilidad plena y eximir al Gobierno estadounidense de "cualquier demanda que se entable por el uso de los proyectos construidos, o en construcción, entera o parcialmente, por parte del personal de los Estados Unidos con relación a su misión en Panamá".

Los gobiernos renuncian a demandas entre sí por lesiones personales o muerte de su personal civil o militar, por daños o pérdidas o destrucción de sus bienes derivados de las actividades amparadas por el acuerdo. No renuncian a demandas de tipo contractual.

En caso de demandas de terceros por daños, pérdida de bienes, lesiones personales o muerte causadas por (o inherentes a) actividades no relacionadas al combate del personal militar, en conexión a su misión en Panamá, el gobierno de Estados Unidos pagará de conformidad a las leyes estadounidenses.