Nacional - 01/12/19 - 12:00 AM

Panameños se convierten en violadores furtivos y descarados

El profesor de inglés, Heriberto Salazar, supuestamente le gustaba intercambiar nota por sexo con sus alumnas en La Chorrera. Eric Ariel Montenegro
Redacción Crítica

Cifras que deben disparar las alarmas de las autoridades y miembros de la sociedad civil que algo pasa y mientras se divulgan los casos, las violaciones a menores, adultas y los abusos sexuales, se elevan como un Everest en el istmo.

Las víctimas son las esposas, vecinas, amigas, hijas, hijastras, primas, hermanas, las alumnas o alumnos, clientes de un transporte colectivo y selectivo, la compañera de trabajo o cualquiera que esté en el lugar y momento equivocado.

De acuerdo a cifras de la Procuraduría General de la Nación, desde enero hasta octubre de este año se denunciaron 5 mil 500 violaciones en todo el país.

Sin embargo, eso son los casos donde la víctima se envalentona y se atreve a interponer la denuncia ante las autoridades, porque otras prefieren guardar silencio ante las amenazas de su o sus victimarios. Esos casos quizás nunca se sepan

Se disparan

En enero se denunciaron 507, en febrero 488, en marzo 470 y en abril se dispararon a 512, lo que se traduce en que en un solo mes se incrementó en 33 los delitos de abuso sexual.

Las cifras demuestran que en mayo subieron a 553, luego bajaron a 528 en junio y se elevaron a 623 en julio, lo que quiere decir se cometieron 95 violaciones más en un mes.

En agosto de 2019, este tipo de delitos bajaron a 593, en septiembre fueron 557 denuncias y octubre se dispararon a 669 ó 112 violaciones más en 30 días.

Pedofilia

Los casos de abuso sexual, a menores marcan también la pauta, aunque antes pocos se conocían o se denunciaban los números demuestran que sí hay numerosos casos.

Existen 180 denuncias por corrupción de menores, 29 de pornografía infantil, 10 casos d posesión de pornografía infantil y 2 mil 46 denuncias de acceso sexual de un adulto con un mayor de 14 años y menor de 18 años.

El caso del docente en La Chorrera, quien amenazaba a sus alumnas con ponerles malas calificaciones a cambio de favores sexuales y las grabaciones en video de sus víctimas, ponen en alerta a los padres de las familias.

También en Chiriquí, la profesora Lourdes Madrid Gómez, está detenida e imputada por violación agravada, posesión de pornografía infantil agravada y corrupción de menores, en perjuicio de tres adolescentes.

La imputación de una mujer significa que no solo las niñas están en peligro, sino que también los adolescentes varones pueden caer en las garras de una pedófila.

Rasgos del violador

La abogada Tiany López Armuelles, en su tesis titulada “La violación carnal en menores”, que le abrió las puertas para graduarse de abogada en la Usma, señaló que el violador no tiene características típicas como tal, pero si algunos rasgos sobresalientes.

Entre ellos está que el violador tiene dificultades para entablar relaciones íntimas, a menudo se vuelve dependiente de relaciones sexuales con niños para satisfacer sus necesidad de afecto, ternura y cuidado.

López Armuelles dijo que es emoncionalmente inmaduro, no puede entablar relaciones con adultos que demandan más que él, por lo que se dirige hacia los niños.

Destacó que tiene una autoestima baja, pobre grado de confianza en si mismo, un poderoso sentido de poco valor, se siente abatido, no tiene control de su propia vida, solitario, con sentimientos vacíos y también presiente que le falta algo.

“Si sus necesidades fueran únicamente sexuales, se hubiese volcado a una relación pasajera o una prostituta, sin embargo, escoge estar con un menor; esto demuestra su inhabilidad para establecer relaciones adultas”, destacó la abogada en su tesis.

Dijo que históricamente existe una historia e abuso sexual en la familia del ofensor o resulta que él mismo fue víctima, por lo que concluyó que un menor violado, podría ser violador.

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