Opinión - 20/3/20 - 09:45 PM

Déjà vu 2.0

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista
La noche veraniega y estrellada cae en Ciudad de Panamá. La otrora urbe cosmopolita se convierte en una metrópoli fantasma. A las 9 p.m. suena la corneta, como recordando aquellas películas de SCI-FI, advirtiendo el inmediato resguardo. Jóvenes corren desbordados hacia los multifamiliares y comienza la vigía de la patrulla policial.
Hace 30 años, Panamá vivió algo similar cuando fue invadida por las fuerzas estadounidenses, un 20 de diciembre de 1989. Quienes tenemos más edad, recordamos los tiempos en que la “batida” circulaba las calles en tiempos de la Dictadura de Manuel Antonio Noriega. Esos días aciagos se parecen mucho a lo que hoy se experimenta.
La generación “Millennial” nunca se imaginó sentir esto. Creían que esos cuentos de la época de la dictadura eran simples historietas de los abuelos. Jamás pensaron que la crisis del Coronavirus COVID-19 se convirtiera en la amenaza apocalíptica que animes, filmes y profecías nos advertían años atrás. Con solo ver la reacción en Tik Tok, Instagram o Whastapp, se nota la preocupación en los adolescentes y jóvenes adultos.
Este verano del 2020 será muy recordado por tantas calamidades ocurridas a nuestro mundo. Guerra, incendios, pérdida de seres queridos y ahora esto: la pandemia del COVID-19, que se compara incluso a la Fiebre Española (Influenza) de 1918-1921, o la Peste Bubónica de la Edad Media. Sin embargo, el hombre puede aplacar esta plaga, siempre y cuando todos cooperemos. Así ocurrió con la viruela y el sarampión.
Pero el COVID-19, que seguramente llegó en tiempos de los carnavales, no mira edades o clases sociales. Es un arma de destrucción masiva que busca eliminar a nuestra generación dorada, los de la “Tercera Edad”. Por ello, es tremendamente irresponsable ver lo ocurrido con la Lotería, en donde algunos persistían seguir vendiendo billetes o chances, cuando la muerte ronda por todos lados.
Panameño: lávate las manos y quédate en casa. Cuidemos a nuestra familia y evita ser una nueva cifra dentro del récord de muertes que tiene el COVID-19. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos todos.

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